"Una fantasía
Comienzo por una fantasía. Es una idea que me surgió escuchando ayer a la mañana a mis colegas, a nuestros colegas, decirnos en resumen lo mismo: los sujetos contemporáneos, postmodernos, incluso hipermodernos son desinhibidos, neodesinhibidos, «desamparados»*, sin brújula, desorientados. Escuchándolos, me decía : ¡Oh, sí! ¡Oh, sí, sí, sí¡ ¡Cuánto! Cuán desorientados estamos! ¡Qué verdadero es esto! Y es raro concebir una secuencia de cuatro colegas que están de acuerdo, luego estar de acuerdo con ellos y sentir que todo el mundo está de acuerdo, que hay un consenso en este punto.
Por lo tanto, escuchándolos, me preguntaba:¿desde cuándo es así, desde cuando estamos sin brújula? Y me respondía: sin duda desde que la moral civilizada como decía Freud -es una expresión de Freud – se quebró, se disolvió. Y el psicoanálisis tiene algo que ver con la disolución de la moral civilizada.
Nosotros, aquí, no todos, no los más jóvenes de nuestros auditores y auditoras que están allí; pero nosotros, guardamos el recuerdo de lo que fue esta moral civilizada. Tenemos aún la significación de esa moral. La tenemos al menos aún lo suficiente para poder comprender e incluso sentir los efectos de nuestra civilización actual, sentir los efectos del estado actual de nuestra civilización como inmoral, como yendo hacia la inmoralidad. En efecto, la moral civilizada, en el sentido de Freud, daba una brújula.Daba una punto de apoyo a los desamparados, sin duda por que inhibía. Podríamos de todos modos, preguntarnos : ¿por qué esta moral civilizada, en su bella época, al final, digamos, de la segunda mitad del siglo XIX, en la época victoriana, que Lacan recordaba, fue tan cruel? Puede ser que esta crueldad moral respondía ya a una grieta, a una falla que ya iba profundizándose en la civilización. Podría ocurrir que esa moral civilizada, cuando estuvo en vigencia, en los corazones, es posible, que haya sido ya una formación reactiva."...J. A. Miller 2004 - lV Congreso de la AMP
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